Estos japos son de lo que no hay. Para lo bueno y para lo malo.
El último caso nada gracioso lo protagonizó un hombre en una ciudad llamada Kumamoto. El tío se tragó pesticidas para limpiar los campos de arroz de Valencia. Los pobres doctores intentaron salvarle la vida haciéndole un lavado de estómago y el muy desgraciado no solo se muere. Sino que antes de morirse vomitó. En ese vómito tiró un gas llamado cloropicrina que se encuentra presente en los pesticidas que se trago y que es altamente tóxico. Fijaros si es tóxico que las 54 personas que había en la misma sala, entre doctores, enfermeras y enfermos, cayeron enfermos. Se los llevaron a todos a otro hospital donde poder curarlos. 4 de ellos tuvieron que ser hospitalizados graves. El peor, un paciente de 72 años con neumonía que se le ha agravado su enfermedad. Hasta tuvieron que llamar a un grupo de los bomberos para que descontaminasen la zona antes de poder utilizarla nuevamente.
Noticia original







